La tercera SOPESUR, en diciembre de 1966, fue distinta a todas. No sólo por sus cifras —67 autos en la largada, marcas de medio mundo y pilotos de tres países— sino porque cambió el orden natural de las cosas. Fue la carrera en que los autos modernos derrotaron definitivamente a las viejas cupecitas del Turismo Carretera; la única en que un pequeño deportivo inglés venció a los poderosos V8 americanos; la más dura climáticamente, corrida en gran parte bajo lluvia torrencial y viento, y aun así la más rápida. También fue la primera SOPESUR sin Bartolomé Ortiz en la línea de partida: el gran campeón miraba desde la orilla, alentando, aconsejando, acompañando como maestro a una generación que ya tomaba la posta.
Un amanecer distinto
La largada, a las 6:15 de la mañana, tuvo un tono casi épico. Neblina cerrada, motores calientes en la Panamericana frente a San Bernardo, y tres largadas escalonadas: primero los Carrozados, luego los GTA, y finalmente los 23 Turismo Carretera. Desde temprano quedó claro que esta carrera no iba a parecerse a las anteriores.
En los primeros kilómetros, los Carrozados mostraron velocidad y ritmo; en los GTA, el Austin Healey de Germán Picó comenzó a insinuar algo serio con tiempos que parecían imposibles; y en Turismo Carretera, el duelo esperado se dio de inmediato: Raúl “Papín” Jaras y Boris Garafulic, rueda a rueda, a velocidades que rayaban lo irreal. Hubo un tramo cronometrado a 237 km/h promedio. Demasiado para fierros de ruta abierta. Garafulic levantó el pie. Jaras no. Minutos después, en Angostura, el Chevrolet de Papín reventó el motor. El bicampeón quedaba fuera temprano, y con él se cerraba una era.
Velocidad, lluvia y advertencias
La carrera siguió con un ritmo salvaje. Hubo fallas, retrasos, abandonos ilustres. Y también accidentes graves, que recordaron crudamente el riesgo de estas epopeyas: choques, atropellos, volcadas, incluso una víctima fatal entre el público. La SOPESUR 66 fue dura, sin maquillaje. No sólo exigía pericia, también respeto.
Aun así, el espectáculo no se detuvo. Por Talca y Chillán, las velocidades seguían rompiendo moldes. Garafulic, ahora puntero entre los TC, batía récords parciales; Picó, en su pequeño Healey, hacía tiempos que dejaban perplejos a todos; y los Volvos, en sus distintas variantes, sostenían batallas cerradas por categoría.
Cuando la carrera llegó a Temuco, bajo lluvia creciente, el público esperaba empapado. Allí ocurrió otro hecho simbólico: Garafulic rompió el récord histórico de Bartolomé Ortiz entre Santiago y Temuco, rebajándolo en casi nueve minutos. El automovilismo chileno estaba cambiando de piel, y lo hacía a la vista de todos.
La cuesta de Lastarria: barro, trompos y solidaridad
Tras la neutralización, la carrera retomó rumbo a Valdivia bajo un aguacero persistente. La cuesta de Lastarria, con tramos de tierra y curvas cerradas, se transformó en un escenario casi irreal: trompos, autos cruzados, barro volando. Allí se vivió una de las escenas más recordadas del Gran Premio.
Intentando alcanzar a Picó, Garafulic se salió del camino, quedó empantanado dentro de un potrero tras golpear un árbol. Parecía el final. Pero apareció Alfredo Rebolar, que se detuvo a ayudarlo. Gracias a ese gesto —puro espíritu SOPESUR— el Falcon pudo volver a la ruta. Perdió tiempo, sí, pero la carrera siguió. Y con ella, la historia.
Ese incidente cambió el panorama: en Turismo Carretera, la lucha quedó entre Rebolar y Luis Gimeno, mientras el Mini Cooper S de Juan Armando Band brillaba en la lluvia. En los Carrozados, los Volvos seguían peleando rueda a rueda. Pero la sorpresa mayor estaba por llegar.
Valdivia bajo el temporal: nace una leyenda
La llegada a Valdivia fue de las más duras que se recuerden: viento, visibilidad mínima, lluvia horizontal. Y en ese escenario apareció, como una visión, el Austin Healey rojo Nº 101 de Germán Picó, con luces encendidas y el auto perfectamente plantado. Ganaba la primera etapa, superando a todos, incluidos los TC. Había cubierto los 816 kilómetros en un tiempo extraordinario. Un deportivo pequeño había derrotado al poder bruto. Picó no sólo lideraba: redefinía lo posible.
Segunda etapa: constancia y duelo permanente
La segunda jornada, Valdivia–Puerto Montt–Osorno–Valdivia, fue una prueba de resistencia pura. El clima siguió inestable, los tramos de tierra castigaron parabrisas y suspensiones, y los abandonos continuaron. Picó se mantuvo firme adelante, mientras Garafulic y Rebolar recuperaban terreno con furia.
En Puerto Montt, el público recibió a los autos con alivio: la lluvia aflojaba. Picó volvió a marcar el mejor tiempo. Y en el regreso, Rebolar protagonizó una remontada notable, incluso superando al Healey en un tramo, mostrando que el Falcon también tenía con qué pelear.
El cierre de la etapa en Valdivia fue electrizante: Picó e Ibarra entraron separados por un segundo; detrás, Garafulic, Gimeno y Rebolar llegaron en minutos. Fue una de las llegadas más apretadas de toda la historia SOPESUR. Y al final del día, Picó volvía a ser el más rápido en el total de la etapa.
Lo que dejó la SOPESUR 1966
La tercera SOPESUR fue un punto de quiebre. Marcó el fin definitivo de una época y el inicio de otra. Demostró que la tecnología, el chasis, el equilibrio y la conducción podían imponerse al puro músculo. Confirmó el arraigo popular del automovilismo, con multitudes siguiendo la carrera bajo cualquier clima. Y dejó una figura imborrable: Germán Picó y su Austin Healey, convertidos en leyenda viva de la carretera.
Desde entonces, cada vez que se habla de las SOPESUR, hay un año que vuelve una y otra vez a la conversación. 1966, cuando el sur fue tormenta, récord y mito.
Resultados (Podio)
Serie Carrozados Standard
Categoría “A”
1° Reinhold Winkler
2° Francisco Vergara
3° Oscar Landman
Categoría “B”
1° Rolando Abuhadba
2° Sergio Santander
Categoría “C”
1° Humberto Pizarro
2° Sergio Wagner
3° Javier Comandari
Categoría “D”
1° Claudio Ibarra
2° Andrés Larraín
3° Santiago Margozzini
Serie GTA (Gran Turismo Asimilado)
Categoría “E” (hasta 2.000 c.c.)
1° Francisco Condon
2° Germán del Fierro
3° Alejandro Briones
Categoría “F” (sobre 2.000 c.c.)
1° Germán Picó Domínguez
2° Jaime Vergara/R.Baumer
3° Antonio Sone
Serie Turismo Carretera
1° Boris Garafulic
2° Alfredo Rebolar
3° Luis Gimeno
4° Fernando Figueroa
5° Hermanos Calderón
6° Manuel Podestá
7° Francisco Azar
8° Juan Gac
9° José Manzur