Las Liebres

La Saga que termina en Chile.

 
Escrito por : Ricardo Kobler
Noviembre de 2016
 

Fue a mediados de los años 90, la competencia Mil Millas Sport de la República Argentina, una prueba de regularidad en ruta limitada a la participación de automóviles sport clásicos -homónima a la que se realiza en Italia- ya contaba con autos históricos espectaculares, que nunca antes habían pisado suelo sudamericano!

 

El museo Daimler Benz había traído algunos de sus mejores autos, el equipo Alfa Romeo traía no solo sus más famosos Alfa pre guerra, sino que a sus mejores pilotos de regularidad histórica, directo desde Italia!

 

De Francia, Delahaye, Delage, y Bugatti, varios de ellos!

 

Pero hubo algo que llamó mi atención más que cualquiera de esos tesoros históricos de alto calibre, de gran pedigree, innegable patrimonio de la humanidad…

 

Un auto mucho más nuestro!!

 

Había quedado grabado en mi retina desde ese día en 1976 en que lo vi en un box de Vizcachas. Con la trompa abierta y el piloto sentado en el cockpit esperando por nuevas bujías. El potente motor Ford Boss 302, inconfundible, con un múltiple de admisión y un carburador extrañísimo! De esas piezas raras que te cautivan de inmediato, esas piezas que sabes inmediatamente que su origen es especial, son esos conjuntos Mecánicos que aunque no estén andando, te dan esa sensación de potencia innata, de esteroides, de que un auto así no puede perder, de que es un ganador! No hay dudas de que es un auto de carreras hecho y derecho!!

 

Me acerco casi corriendo!

 

Es una Liebre MK lll fabricada por Pronello en 1968 en Argentina, idéntica a la que vi en aquel entonces esa tarde en Vizcachas. Ésta está perfectamente restaurada. Me dicen que la presenta el Museo Fundación Juan Manuel Fangio y la trae desde Balcarce. La correrá el Presidente Menem durante la primera etapa de esta larga prueba de regularidad en ruta. Está inmaculada en su color blanco de fábrica y lleva una franja celeste a todo el largo de su sinuosa silueta.

 

A la mañana siguiente la gente se aglomera en torno a la Liebre MKlll. Me acerco ansioso.

 

Un francés, dirigente de la FIVA (Fedèration Internationael de la Voiture Ancienne), da su opinión respecto de los aspectos que se debían mejorar para así dar la homologación como vehículo histórico de competición de nivel mundial.

Fotografia reciente de una de las Liebre lll del equipo Donatti, restaurada por el taller del Museo Fundación Juan Manuel Fangio en Balcarce Argentina. El equipo Donatti sería el primer “cliente” de Pronello en adquirir las MK lll.

Yo sé que vi una igual a solo pocas cuadras de mi casa en Santiago! Estaba ahí como “sentada” o más bien “echada” en el suelo con sus neumáticos de com- petición desinflados, la trompa mal ajustada, media golpeada y repleta de piezas viejas en su interior. Era la misma! Esa misma que vi en Vizcachas en el 76!

 

Pronello Liebre Mark lll Chassis N° 005

Año de fabricación 1968

Piloto/propietario original Jose Manuel Faraoni. (argentino)

Motorización original Torino 380W 6cilindros 3.8 litros.

Llegada a Chile 1975 Importador Jose Salah, empresario rubro automotriz.

Motorización en Chile Ford Boss 302 V8 5.0 Litros o 302 Cu.In.

Piloto/propietario en Chile German Mayo Correa.

 

Nunca es fácil adquirir una pieza histórica. Hay apego por parte del propietario, hay incertidumbre:

Cuánto vale así como está!

A alguien más le interesa?

Cuanto podría llegar a costar restaurarla!

Llegará a tener valor histórico?

Como me consigo lo que falta!

Decidí comprarla! Y el resto es historia…

La Liebre “Mayo” ( Mk lll 005) al momento de adquirirla. El valor residía en que ni su plataforma ni su carrocería habían sido alteradas. Esto hacía que su restauración fuese prometedora! Lograría llegar al estado original que tenía el auto al momento de emigrar a Chile! Se pueden notar las modificación que sufrió la “trompa” a lo largo del tiempo. Su excesivo peso y desviación de la silueta original me obligarían a fabricar una matriz a partir de la trompa de la Liebre lll de Juan Gac la que se ncontraba en perfectas condiciones, para a la postre fabricar una nueva trompa en fibra de vidrio copia fiel de la original.
En la fase de limpieza, se retiraron del interior del auto todos aquellos elementos sueltos así como todo aquello que sería descartado o reemplazado por piezas originales de la época. Una vez limpia de todo lo foráneo, comenzaría la verdadera restauración!!

Hoy está de vuelta en gloria y majestad junto a esas especialísimas piezas de motor que mucho más tarde llegué a entender cómo llegaron a Chile y que significado y relevancia tienen en la propia historia de Ford Racing USA, cuyo nombre oficial en aquel entonces era “Ford Total Performance”.

 

La Liebre MK lll es consecuencia de un reglamento de Turismo Carretera argentino en constante evolución, y es un auto de carreras que se constituye en el último protagonista de la verdadera esencia de aquellas competencias originales, los Grandes Premios por caminos públicos, por carreteas abiertas, cuyos paso por pueblos y ciudades hacía vibrar a la población entera. El costo en vidas humanas de estas pruebas y su compleja organización así como el constante incremento en el caudal del tránsito vehicular hicieron en un punto prohibitivos los intentos por continuar esta verdadera tradición “tuerca” sudamericana, y ya terminando los gloriosos años sesenta del TC argentino, este pasó a ser “el” protagonista indiscutido de los mejores autódromos de del país.

 

El nombre “Liebre” viene del norteamericano “HARE” que en la jerga automovilística se usa para denominar el auto de un equipo que sale a hacer de señuelo, hacer un tiempo rápido o hacer la punta para que los demás lo sigan y así desgastarlos prematuramente. En definitiva un auto con vocación de puntero!

 

La “Liebre” fue proyectada y construida por el ingeniero Heriberto Pronello en asociación con el mítico constructor y preparador Oreste Berta (considerado en Argentina como patrimonio de la nación). Ambos comenzaron modificando el ya competitivo Ika Torino fabricado en Argentina a partir de 1966, cuya evolución entregó primero la Liebre 1½, luego la mítica Liebre ll, y más tarde la Mark lll, la evolución final, la más exitosa como es el caso de esta construida durante el año 1968.

 

El trabajo combinado de ambos, produce este automóvil de competición, tanto para las carreras de largo aliento de Turismo de Carretera en ruta como para la pista. Este resultó tan exitoso, que los artículos de revistas de la época se titulaban : “El pecado de ganar” o “Mueran las Liebre III”, esto gracias a su interminable sucesión de triunfos.

 

La liebre III en cuestión, la numero 005 que vendría a ser la quinta Liebre construida de un lote original de 25 unidades, originalmente de propiedad del piloto argentino Jose Manuel Faraóni, se puede encontrar fácilmente en innumerables fotos de la época en las revistas Argentinas Automundo y Corsa, y en Chile, más tarde en la revista Estadio. A pesar de su avanzada edad para ser un piloto así de activo, Faraoni siempre se las arregló para clasificar su Liebre lll, la que adquirió por medio de una “Peña” en su pueblo natal de San Nicolas, dentro de los 3 primeros lugares de la mayoría de las competencias en las que participaba. Faraoni, un hombre que debutó en las carreras incluso antes de la Segunda Guerra Mundial, y se reincorpora al deporte motor luego de terminada esta, logra destacadas actuaciones internacionales entrados los años 50. En los 1000 Kilometros de Nurburgring logra el segundo lugar en sport Prototipos de dos litros en un Cooper T20, en los 1000 Kilometros de buenos Aires gana a bordo de una Maserati 200S. Y a partir de 1968 de incorpora definitivamente al TC con buenos resultados que lo mantienen entre los cinco mejores exponentes de la categoría, incluso inscribiendo en repetidas ocasiones su Liebre Mklll chassis 005 en la categoría máxima, la de Sport Prototipos.

 

Los artículos periodísticos de la época, describen el peso de estas máquinas entre los 1190 Kls. y los 1250 Kls. Siendo el mínimo reglamentario 1150Kls. Las diferencias radicaban más que nada en el peso de las diferentes plantas motrices que cada propietario montaba, siendo la más popular por supuesto el motor de seis cilindros en línea de 3.8 Litros “original” del Torino del cual derivaba la Liebre. No obstante, se vieron modelos Mk lll llevando motores Ford V8 tipo 272/292 de 4 Litros de cilindrada, el máximo de la categoría argentina (originario de la camioneta Pick-Up nacional F l00), elección por ejemplo, del piloto Carmelo Galbato, Liebre lll que se vio correr en varias ocasiones en Chile por aquel entonces y que terminaría sus días en nuestro pais, así como uno que otro motor Chevrolet seis en línea 230/250 (originalmente del Chevy Nova también de fabricación argentina) montado por ejemplo en la Liebre de Carlos Pairetti el cual también acompañó en alguna ocasión a los pilotos chilenos en Vizcachas y que al igual que la de Galbato terminaría en manos en este caso, del piloto nacional Juan Gac, quien llego a tener dos ejemplares, la de Pairetti y la de Jose Manzano.

 

Se estima que alrededor de 10 Liebre emigraron a nuestro país luego de enterar su ciclo competitivo en Argentina, habiendo terminado en Chile algunas de las más famosas unidades de este modelo.

Propaganda grafica de Industrias Kaiser Argentina “Creado para ganar”, haciendo notar el potencial como auto de carreras del Torino, ya haciendo publico el hecho de que el conocido piloto Hector Luis Gradassi lo llevaba al primer lugar de alguna competencia del TC de aquella época.
De esta forma Berta y Pronello comienzan a trabajar sobre el Torino 380W, y nace lo que se conocería como la Liebre l y la Liebre l ½, ambas mantienen aún la identidad “Torino” en gran parte de su carrocería aunque las modificaciones de suspensión y posición del motor (ya retrasado en la l ½ ) se hacen evidentes una vez abierta la trompa de resina y fibra de vidrio.
“Amor - odio” es el sentimiento generalizado una vez que las Liebre lll no dejan de ganar! En la foto Gaston Perkins con la misma Liebre lll que correría en Chile.
La Liebre 005 y Jose Manuel Faraoni posan para la página central de la Revista Automundo
Heriberto Pronello hoy
Heriberto Pronello ayer
Notable fotografía aparecida en la Revista Automundo, donde es posible notar corriendo juntas las 5 primeras Liebre lll construidas por Pronello. En la segunda fila, justo en el centro claramente la 005 de Faraoni.
La Liebre lll 005, aun en manos de Faraoni en una prueba del TC en ruta en la provincia de San Nicolás, la tierra natal del piloto argentino. Nótese la mayor altura del auto y el ancho reducido de neumáticos, ambas preparaciones especiales para las duras pruebas de carretera.
La Liebre de Cupeiro en “tenida de autódromo” (conocida como el “Rascucho” una vez ya en Chile). En una de sus últimas “evoluciónes” en Argentina muestra tapabarros con ensanches para acomodar los neumáticos que cada vez se hacían más anchos. Es posible apreciar el “parche” de vidrio incrustado en el parabrisas de plexiglass justo frente al campo visual del piloto. Práctica habitual a esas alturas en los Sport Prototipo argentinos de aquel periodo.
Carlos Pairetti en una de sus visitas a Chile con su Liebre lll bautizada como el “Nova naranja” por su motorización Chevrolet 6 cilindros en línea, motor que llevaba en aquel entonces el modelo “Nova” de GM.
Carmelo Galbato y su Liebre lll “Pingüino”con motorización Ford F100 en la página central de la Automundo. Luego de innumerables participaciones del piloto transandino en Vizcachas, este auto quedaría en Chile en manos del nacional Manuel Comandari. Se dice que Galbato probaba en secreto acá en Chile, lejos de la prensa especializada y del ojo crítico de los conocedores, piezas especiales que desarrollaba Ford Motor Argentina en su departamento de competición a cargo del Ingeniero Mikulan, como lo serían las famosas “tapas de cilindro” o culatas “Tahuilco” que fueran parte de la motorización de los Sport Prototipo Halcon y Huayra de Pronello, -verdaderas copias de las ingleas Weslake- de las cuales un juego aún se conserva en Chile en manos del autor.
El argentino Carmelo Galbato en aparatoso trompo y despiste en el autódromo Las Vizcachas. A esas alturas la mayoría de las Liebre ya llevaban en Argentina el alerón elevado a la usanza de los Sport Prototipo del período.
La Liebre lll del argentino Jose Manzano en plena ruta. Liebre que pasaría a ser de propiedad de nuestro piloto Juan Gac Soto. Ha sido “Repatriada” en 2016 y será restaurada en Argentina por la familia del ex piloto argentino de Fórmula Uno Gastón Mazacane.
Como reza el artículo de la revista Automundo, Galbato va “pa” Chile!! Práctica habitual del corredor italo-argentino hasta que en un punto el auto no regreso más a su país de origen.
El autor en su infancia junto a la Liebre ll con el número 4 de Eduardo Kovacs en dependencias de Davis Autos en calle 10 de Julio. Es posible distinguir en el techo el abisagrado de la “cola” del auto al estilo “hatch back” de hoy en día. La razón de esta práctica radica en el origen de la Liebre ll como TC para pruebas de ruta, donde el rápido acceso al neumático de repuesto y al interior del auto era de vital importancia. Destaca además el volante original Torino asi como el espejo retrovisor interior instalado sobre el tablero.
La Liebre que habría sido de Carmelo Galbato (un tanto reformada) conducida por Manuel Comandari o Miguel Angel Gimeno quien la habría adquirido posteriormente, precede a German mayo Correa en la 005 ex Faraoni con motorización Ford Boss 302 y preparación Trans Am.
El curvon de Vizcachas. La Liebre lll de Gimeno ex Cupeiro, la Liebre ll de Kovacs ex Copello ambas representando el equipo de la Comisión de concesionarios Chevrolet, ambas con motorización GM V8 de302 pulgadas cubicas, motor extraído del Camaro Z28. Más atrás el argentino Gastón Perkins en su Liebre lll “Tornado” motor Torino 380W del equipo Donatti, seguido de cerca por el Baufer – Ford V8 302 Boss del nacional Boris garafulic.
La Liebre ll (B) en manos de Copello, que sería más adelante la famosa liebre ll de Eduardo Kovacs. Oreste Berta habría modificado la trompa alejándola del diseño original de Pronello en busca de mayor desempeño aerodinámico. Nótese el diseño y manufactura de las llantas en aleación de magnesio fabricadas especialmente para la Liebre ll por Tulio Crespi. Uno de estos escasos juegos originales de Liebre ll aún se conservan en Chile en manos del autor. Según relata del piloto nacional Juan Carlos Gac, esta Liebre ll (accidentada) se la habría entregado Eduardo Kovacs en parte de pago al preparador Teobaldo Diaz al momento en que adquiria de este una MK lll. La llB reformada, habría terminado corriendo en un categoría chilena llamada “Fomento 51”, categoría reservada para mecánicas hasta el año 1951.
La Liebre ll (BInteresante aviso “económico” aparecido en un diario de aquel momento. El piloto transandino Jorge Cupeiro se deshace de su liebre lll para dedicarse de lleno a la conducción de su Spòrt Prototipo Chevrolet. Relevante para el deporte motor chileno ya que esta Liebre, se constituiría en nuestro país como uno de los más famosos autos de carrera de aquel periodo: el “ Rascucho”. En manos de Luis Gimeno se haría de innumerables triunfos en Vizcachas, y sería este él último auto en ganar nuestra famosa “Sopesur” en 1974. Se aprecia además que el auto esta en idéntica condición a como llegó a Chile, es decir luce los mismos ensanches de tapabarros y aletas frontales que conservaría en manos de Gimeno.) en manos de Copello, que sería más adelante la famosa liebre ll de Eduardo Kovacs. Oreste Berta habría modificado la trompa alejándola del diseño original de Pronello en busca de mayor desempeño aerodinámico. Nótese el diseño y manufactura de las llantas en aleación de magnesio fabricadas especialmente para la Liebre ll por Tulio Crespi. Uno de estos escasos juegos originales de Liebre ll aún se conservan en Chile en manos del autor. Según relata del piloto nacional Juan Carlos Gac, esta Liebre ll (accidentada) se la habría entregado Eduardo Kovacs en parte de pago al preparador Teobaldo Diaz al momento en que adquiria de este una MK lll. La llB reformada, habría terminado corriendo en un categoría chilena llamada “Fomento 51”, categoría reservada para mecánicas hasta el año 1951.
Liebre lll que manejaría Eduardo Kovacs luego de adquirirla de manos de Teobaldo Diaz quien la habría traído a remolque desde Argentina. Esta Liebre se convertiría en la segunda en manos de Kovacs. Luego de protagonizar un espectacular accidente que dejaría inhabilitada de por vida a la Liebre llB Ex Copello, esta recibiría los colores oficiales del equipo CDC GM. Más tarde se pintaría de color rojo con propaganda de la línea aérea Sabena, y el distribuidor oficial Chevrolet Davis Autos, quien cabe destacar preparó y mantuvo ambas liebres del piloto mientras estas se encontraban en sus manos.
Autodromo de Peñuelas, eduardo Kovacs tratando de dar alcance a Juan Gac, ambos en Liebre lll Chevrolet V8 302.
Gimeno en espera de abordar su Liebre lll preparada por el entonces distribuidor Chevrolet Importadora Wal.
Pairetti y el Nova recibiendo el banderazo final en Vizcachas! Prueba auspiciada por la Industria Nacional de Neumaticos INSA relacionada con la General Tire de USA.
Destacan en el auto de Gac a cada lado de la cola del auto los “spoiler” o deflectores que modifican la silueta de los tapabarros traseros cuya forma superior original podría haber provocado una carga aerodinámica positiva conocida como “lift”, perjudicando el agarre de la parte posterior del auto.
La segunda Liebre lll del piloto Juan Gac antes de ser remodelada definitivamente en Chile como un Sport prototipo. Según el propio Gac, esta Liebre lll habría sido nada menos que el famoso “Nova Naranja” de Carlos Pairetti.

La 005 de Faraoni, como parte del equipo Ika Torino hizo su campaña en Argentina con el mítico motor 380W (380 por 3.8 Litros y “W” por carburadores Weber de fábrica), pero al llegar a Chile, tomando en cuenta de que la categoría en nuestro país estaba más bien

basada en plantas motrices de origen netamente norteamericano, ascendía en aquel entonces a 5 Litros y no restringía el origen de fabricación de cada propulsor a diferencia del reglamento argentino el cual era especifico en establecer de que los motores debían

ser de fabricación nacional- se descartó el Torino y se reemplazó por un Ford V8 de última generación de 302 pulgadas cubicas (El máximo permitido) del tipo “BOSS”, un motor que originalmente montaba uno de los modelos de Mustang fabricado por Ford con la sola intención de homologar éste para la categoría más competitiva de aquella época en los Estados Unidos, la “Trans Am”, una verdadera “guerra” entre las marcas! Ford Vs Chevrolet! Chevrolet Vs AMC, AMC Vs Pontiac, Pontiac Vs Chrysler!!

Cada uno sacando sus mejores trucos bajo la manga! Homologando artilugios que si bien en los autos de “calle” no hacían diferencia más que en lo estético, el verdadero motivo residía en que en la pista se constituían en esas pequeñas ventajas que podían marcar

la diferencia entre terminar como el haz me reír de la comunidad tuerca o “ganar el Domingo y vender el Lunes” ¡! La verdadera esencia de la categoría! Aunque la 005 no había sido “modificada” a la usanza del resto de las que se encontraban aun en Chile las

que con el propósito de convertirlas en coches de competición lo más parecidos a los Sport Prototipo contemporáneos. fueron paulatinamente y año a año perdiendo su esencia de Liebre MK lll- de igual forma, esta se encontraba a considerable distancia

respecto de su aspecto y mecánica original de aquel entonces. La restauración debía ser encarada partiendo desde el “esqueleto” mismo del auto y paso a paso debía ir recuperando esa inconfundible silueta y estructura originales que la hicieron famosa e inolvidable. Debía lucir tan inmaculada, potente y sexy como lucia aquella del Museo Fangio y que me quitó el aliento esa soleada mañana en que largaban las Mil Millas argentinas!

El paso dos consistió en remover toda la pintura tanto de la carrocería como del chassis, e ir reemplazando los tubos o paneles que mostraran deterioro o modificaciones posteriores al armado en fábrica.
La nueva pieza en fibra de vidrio fue trabajada extensamente hasta lograr el ajuste deseado con la carrocería. Fueron diversas las “branquias” o entradas de aire al carburador que llevaron las Liebre en Chile al reemplazarse los seis cilindros en línea por los V8 norteamericanos, de la misma manera la 005 llevó distintas aperturas durante sus años con motorización Ford y luego con Chevrolet, por lo que se optó por abrir entradas de aire en el centro cuyo diseño no atentara contra las líneas del diseño original propuestas por Pronello.

Mientras por un lado, el “esqueleto” iba tomando su forma original, había que ir reuniendo todo aquello que conformó y conformaría de nuevo la esencia mecánica de la Liebre. Había que deshacerse de todo aquello que no fue parte de lo que sus creadores proyectaron al momento de su fabricación y dejarla otra vez en la misma etapa en que la Liebre se “nacionalizó” chilena! Lista para recibir nuevamente su potente planta motriz Ford Boss 302 con preparación Trans Am que se le montó en Chile! Hice innumerables viajes a Mendoza, uno que otro a Buenos Aires y de a poco los componentes originales

Torino del tren delantero, la caja de cambios Saenz de competición -de la época- los inconfundibles 22 focos traseros, las manillas exteriores de las puertas, el infaltable tacómetro mecánico “gigante” Jaeger y otros elementos, todas piezas “de rigor” empezaron a apilarse en espera de ir terminando la chapería. Aunque fuera un auto de carreras el ajuste y las líneas tanto de las puertas como de la parte metálica de la carrocería debían ser perfectas y no menos exactas que las que se esperan de la restauración de un auto de calle. El resto, las piezas de fibra de vidrio, componente infaltable en un coche de competición serian rescatadas mediante una ardua labor de retiro de capas y capas de parches hasta llegar a la fibra original y luego restauradas y reparadas por un especialista. Sí, porque la Liebre al ser un TC (turismo Carretera), según reglamento de la época debía mantener de torpedo (o cortafuego) a diferencial (o tren trasero) su carrocería íntegramente en metal. Solo “trompa” y “cola” podían ser fabricados

en material plástico o compuesto.

Si bien la carrocería no presentaba alteraciones en su forma general, debió der trabajada en su totalidad para destacar nuevamente cada uno de los aspectos y detalles que Pronello incluyó tan magníficamente en su diseño original. Aun se puede ver en el costado inferior del lado piloto vestigios del color Azul Francia original del piloto argentino.
Una vez completos los trabajos estructurales y la restitución de todas las líneas originales a la superficie de la carrocería, procedimos a cubrir todo con una imprimación epòxica fosfatizante para evitar cualquier oxidación posterior y luego la estructura se cubrió con poliuretano “gris RAF” mate (por: Royal Air Force) a la usanza de la época.
Poco a poco cada pieza de la carrocería iría tomando su correcta forma y color. Se aplicaron los adhesivos de época y luego se aplicó una capa final de laca transparente para su protección y preservación.
Para la suspensión delantera se optó por comprar todas las piezas nuevas de Torino originales y correctas en Argentina y se procedió a modificarlas y prepararlas para la competición tal y como se hacía en la época dándoles la resistencia apropiada para el nuevo trabajo al que serían sometidas. Las bandejas se “cerraron” con chapa metalica, se alivianaron por medio de perforaciones ubicadas estratégicamente, se instalaron rotulas de competición en los lugares correctos etc. etc.
Se encontraron los espaciadores y adaptadores originales fabricados por Oreste Berta para el correcto montaje de los discos ventilados originales de la Liebre lll.

Se repararon, las puntas de chassis replicando fielmente la terminación original de fábrica ya que esta estaría expuesta cada vez que se abriese el “captó” (más bien la trompa completa), y fue durante ese proceso, luego de retirar varios componentes adicionales improvisados, soldados todos a lo largo del tiempo, para anclar distintos radiadores que alguna vez llevó, que sorpresivamente y casi a título de “mana” y en retribución a la titánica labor que estaba realizando, apareció nada menos que su número de serie original indentado en el costado derecho del cabezal principal . Estampado por Pronello mismo, se leía claramente: MKlll 005 !! Un verdadero regalo!!!

Era importante no alterar el cabezal original del chasis ya que el yugo principal aun mantenía la numeración original.
El motor Ford 302 descansa nuevamente entre los largueros “Torino” de la Liebre de la misma forma en que lo hizo a principios de los años 70! Se optó por instalar nuevamente el clásico sistema de poleas y correas dentadas tipo “Gilmore” preferido por todo preparador serio de aquel entonces, manteniendo así el aspecto correcto de un motor de competición de los 70`. Cada vez que fue posiblseusaron pequeñas piezas derivadas de la aviación manteniendo así la tendencia original.

De ahí vino el montaje del motor. Sacamos todos los “inventos” que tenía soldados el chassis y para no alterarlo porque aún mantenía el soporte original del motor Torino, procedimos a fabricar una pieza intermedia que nos permitió anclar el motor Ford V8 -sin alteraciones- a esos soportes originales del auto. Quedé muy satisfecho! Lo propio siguió la caja de cambios y el diferencial. El “transax” original ya no estaba pero yo sabía que

un antiguo preparador todavía conservaba uno de esos diferenciales. Era el original que montaban en las Liebre! Uno que derivaba del Torino original pero modificado en fabrica, reforzado con ejes flotantes y frenos de disco! Se lo compré!

Fue llegar y montar! Todo coincidía!

Con la dirección del auto hubo suerte! Fue la única Liebre a la que no se le cambió el sistema de dirección por uno más moderna de piñón y cremallera y se mantuvo la caja de dirección original del Torino. Compré una nueva cero kilómetro en Argentina y la instalé!

 

El mal estado del cabezal frontal y la importancia de éste en el aspecto estructural del chassis y de la dirección del auto, obligó a fabricar uno nuevo así como sus montantes laterales. Una caja de dirección nueva original Torino completó el cuadro.

Seguir adelante! Los detalles eran innumerables… Fabricar el tablero a partir de fotos de la revista Automundo de la época, estanque de gasolina nuevo, fabricar túnel y cubierta de caja de cambios, radiadores de agua y aceite, tanque de expansión, ventiladores, caja de batería, sistema de bombas de gasolina, butacas, etc., etc.! Y todo en estricto rigor

con la época que representaba el auto. Porque con los autos de carrera se debe ser así! Aunque son vehículos en constante evolución uno debe situarse en un periodo o época que se estime de mayor valor para el auto y llevarlo a ese periodo siendo lo más ortodoxo posible.

Los paneles que mostraban oxido y deterioro fueron reemplazados por unos fabricados idénticamente dándole al auto la rigidez y resistencia originales asi como su capacidad para volver en forma segura a la pista. El tablero de instrumentos fue fabricado a partir de una foto de la revista Automundo de aquella epoca con el afán de mantenerse fiel al periodo!

Para mi esa época de valor se constituyó en aquella en que las Liebre, los Baufer y los Falcon llegaron al país aun conservando gran parte de su esencia de TC Pista argentino y sus vanos de motor recibían estos nuevos V8 norteamericanos tan distintos a sus predecesores argentinos, tan horizontales y anchos como verticales y angostos fueron sus equivalentes transandinos. Eran un bloque compacto de pura potencia y torque que parecían capaces de mover un edificio con tan solo mirarlos descansando entre los

perfiles del chassis de aquellos bólidos que como Torino jamás pensaron verse con un Chevrolet Z28 salido de un Camaro, ni menos con un Ford Boss 302 de un Mustang entre sus ”piernas”.

Tres de los pilotos chilenos que representarían a Chevrolet en nuestro país posan junto a la Liebre llB que fuera de Copello. El articulo menciona que la preparación de los motores V8 derivados del Camaro Z28 de aquel periodo habrían sido preparados por el norteamericano Jim Rathmann (conocido preparador y piloto ganador de las 500Millas de Indianapolis). Informacion que nunca ha sido probada. Aunque Jim Rathmann efectivamente preparó un motor Chevrolet para un piloto nacional, este fue para Raul “Papin” Jaras. Se trataba de un motor de cilindrada mayor (348) y de anterior data. (Hoy en manos del autor).

La restauracion de la MKlll 005 viene en representar justo aquella época de transición, aquella época en que aun conviven el color y las calcomanías “de agua” transandinas con nuestros motores norteamericanos y de esta manera viene a ser un tributo en parte a la creatividad argentina mediante el rescate de la pureza del diseño de sus creadores Heriberto Pronello y Oreste Berta, el arrojo y destreza de su original piloto mediante la repintura del especial y poco convencional color azul de Jose Manuel Faraoni, y el entusiasmo y pasión de sus pilotos chilenos a través del remontaje de su motor Ford Boss Trans Am, con el que la corrieron los Mayo.

Emocionante largada en el autódromo de Vizcachas, donde cuatro Liebre lll ocupan los lugares de vanguardia. Todas de larga e importante trayectoria en su país de origen, de la misma manera serian grandes protagonistas de nuestra máxima categoría por varios años más en Chile.

48 años después, los ingredientes esenciales se vuelven a reunir en gloriosa armonía…Y un auto de carreas más vuelve a rugir con la dignidad que solamente la historia le puede conceder… Hoy, la Liebre Mayo totalmente restaurada y en condiciones de entregar el mismo performance con el que contaba en 1976 en Chile, pasa a manos de EFO Racing quienes la preservaran junto a otros importantes autos de carrera históricos de nuestro país y el extranjero para ser apreciados en vivo y en directo por las futuras generaciones de fanáticos “tuerca”.

La restauración del clásico alerón de la Liebre 005 comienza con la remoción total de las innumerables capas de pintura para luego entrar a evaluar y trabajar su estructura devolviendo su capacidad para ser instalado nuevamente en su lugar y posición de origen. Al ir removiendo las capas de pintura del el alerón de la Liebre, aparece inequívoco el color azul “Francia” oscuro, tan particular de Faraoni. No cabe duda de que es el auto!
Liebre "Gemaco" en Museo EFO Racing