1963 Ford Galaxie 500 — Víctor Gálvez
Un auto de leyenda en Inglaterra, Estados Unidos y Chile.
Este impresionante Ford Galaxie 500 de 1963 llegó al mundo el 3 de enero de 1963, fecha en que fue adquirido en el concesionario oficial Leavenworth Motors Inc., ubicado en 701 Delaware Street, Leavenworth, Kansas (Estados Unidos). Aquel día no solo se concretó una compra: nació la historia de este automóvil. Su propietario fue Víctor Gálvez, cuarta generación de la histórica saga familiar de los Víctor Gálvez. En ese entonces se encontraba en Estados Unidos cursando estudios en la Academia de Guerra de Leavenworth. Pero la decisión de comprar este auto no fue solo suya.
Su hijo, Víctor Gálvez, de apenas 12 años, ya era un apasionado por los automóviles. En su corazón latía una marca: Ford. Fue él quien convenció a su padre de elegir este Galaxie 500 blanco, el mismo color que predominaba en muchos de los autos que veía correr en NASCAR.Además, este modelo incorporaba una de las grandes novedades de Ford en ese momento: el flamante motor V8 289, acompañado por una caja mecánica Toploader de cuatro velocidades, una combinación que representaba lo más moderno y emocionante de la ingeniería americana de la época.
Durante dos años, el Galaxie fue parte de la vida familiar en Estados Unidos. Luego, al finalizar los estudios, la familia regresó a Chile, trayendo consigo el automóvil gracias a una franquicia aduanera otorgada por la condición de coronel del Ejército de su propietario.
El tiempo pasó.
Con la llegada de los autos japoneses en los años 80, Víctor decidió adquirir un Toyota, y el Galaxie comenzó un largo descanso. Permaneció guardado durante años, como una cápsula del tiempo que conservaba intactos los recuerdos de una época.Hasta que la historia dio un nuevo giro. Víctor Gálvez, sexta generación de la familia, heredó el automóvil y decidió devolverlo a la vida. Lo comenzó a utilizar en memoria de su padre y de su abuelo, restaurándolo y llevándolo poco a poco al extraordinario estado en que se encuentra hoy. En 2016 falleció Víctor Gálvez (quinta generación). Diez años más tarde, en marzo de 2026, su hijo —también Víctor, sexta generación— decidió entregar este invaluable pedazo de historia al Museo EFO Racing, exactamente 63 años después de su compra original. Antes de realizar la entrega, le preguntamos por un detalle que llama inmediatamente la atención: los números y los stickers de carrera que lleva el auto.
Su respuesta revela otra capa de esta historia:
“Investigando descubrí que en 1963 Ned Jarrett, conocido como ‘Gentleman Ned’, corría en NASCAR con un Galaxie igual a este. Ese año terminó tercero en el campeonato, ganando varias carreras. La identificación entre mi padre y Ned Jarrett fue inmediata: ambos caballeros, hombres de familia y luchadores. Por eso decidí recrear ese auto. El resultado fue extraordinario: un automóvil que no pasa desapercibido, que todos quieren ver y conocer… y que además tiene una historia increíble.” Hoy, este Ford Galaxie 500 de 1963 no solo representa la potencia y elegancia de una época dorada del automovilismo. También es el reflejo de tres generaciones unidas por una misma pasión, y un testimonio vivo de cómo los autos pueden transformarse en guardianes de la memoria familiar.